martes, 26 de mayo de 2009

PENSAR LA COMUNICACIÓN

Comunicación es un término con múltiples acepciones y significaciones. Por lo tanto es importante citar a Alejandro Grimson cuando dice: “cualquier proceso comunicativo presupone, simultáneamente, la existencia y la producción de un código compartido y de una diferencia”.
Siguiendo esta línea decimos que la comunicación presupone un significado compartido en una determinada cultura, teniendo en claro que en otra esfera el sentido de la primera puede o no ser la misma. de esta manera podemos decir que la comunicación se vincula con la producción, acumulación y la circulación de materiales que son significativos para los individuos que producen y reciben mensajes (Marafioti, 2005).
Cada cultura tiene sus propios códigos y su propia estructura de sentido. de la misma manera se da en grupos que se diferencian se identifican ubicándose en algún lugar del mapa social y tiempo.
Reflexionar sobre la comunicación es mirar estas relaciones sociales y culturales que se dan en el proceso de intercambio de sentidos que pueden ser interpretados de diferentes maneras.
Si decimos que cada cultura o grupo de individuos se diferencia, se autoidentifica, se ubica en un espacio y asistematicamente y heterogéneamente construyen histórica y cotidianamente códigos comunicativos, estructuras de significación estamos frente un mapa social y cultural heterogéneo en donde se encuentran distribuidos “campos de interacción” diferentes.
Según Bourdieu, un campo de interacción puede concebirse como un espacio donde los individuos se sitúan en diferentes posiciones, según los diferentes tipos y cantidades de recursos disponibles que cada uno posee.
Siguiendo a Bourdieu se pueden distinguir tres tipos de capitales: 1) el capital económico, que incluye la propiedad, la riqueza y los bienes financieros de diferentes tipos, 2) el capital cultural: incluye el conocimiento, las habilidades y los niveles educativos alcanzados, 3) el capital simbólico, incluye el prestigio alcanzado por la persona. Los individuos en un “campo de interacción” utilizan el capital que poseen para lograr sus objetivos. Pueden lograr cambiar sus recursos por otros según sus oportunidades. Al tratar de lograr sus objetivos los individuos en cada campo se basan típicamente en reglas y convenciones de diversas clases que pueden ser explícitos o implícitos. estos son esquemas flexibles que orientan a los individuos en el curso de sus vidas diarias.
Es importante no dejar de lado la noción de “habitus” de manera que nos permite ver como un grupo con su identidad, posibilita que los individuos se orienten en espacio social propio y que adopten prácticas acordadas con su pertenencia social.
“Los habitus son sistemas disponibles duraderos y transmisibles, estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes , es decir, en tanto principios generadores y organizadores de practicas y de representaciones que pueden ser objetivamente adaptadas a su objetivo sin suponer una meta consciente de fines y de dominio expreso de operaciones necesarias para alcanzarlos” (Bourdieu. 1980, p. 88).
teniendo en cuenta todo lo desarrollado hasta aquí podemos decir que las personas, los grupos y las sociedades que interaccionan, perciben, significan, construyen y usan el tiempo y el espacio, los recursos naturales, las relaciones humanas, las tecnologías y técnicas, haciéndolo de diferentes formas logrando formar pautas de significación y acción comunes. pero hay algo a tener en cuenta, las personas y los grupos no siempre se ponen de acuerdo. Ya sea por diferentes razones o por la simple cuestión que no se entienden.
Debemos tener en cuenta también el contexto en donde se producen los códigos que tienen sus significantes y significados. Por lo tanto nos volvemos a remitir a la noción de “campo” ya que cada uno de estos espacios de interacción debe ser entendido como un lugar diferente de producción de sentidos con su respectiva mirada y forma de posicionarse.
Uno de los ejemplo que nos grafica esta situación donde cada grupo tiene históricamente y cotidianamente códigos comunicativos, estructuras de significación es el posicionamiento del discurso de la izquierda argentina en cuanto a la palabra “revolución”. Según Gustavo Baiman en articulo publicado en “caras y caretas” en diciembre de 2007 titulado: “la revolución nos es ni un sueño eterno” afirma que: “en los últimos años, sobre todo a partir de la crisis de 2001, la palabra “revolución” desapareció del discurso de la izquierda argentina que, sin embargo, sigue hablando de luchas de clases”.
En este articulo da cuenta como la palabra “revolución” en el periodo del siglo xviii fue constitutiva de la modernidad como teoría, como proceso, como mito o como practica. Desarrolla como en argentina en la “revolución de mayo” el concepto fue tomado como “insurrecciónales de los nuevos sectores medios con el surgimiento del radicalismo y también el ideario de los grupos anarquistas. Luego mas cerca esta como fue usado el concepto por el estado represor con la revolución libertadora.
Con la llegada de la democracia el concepto gira hacia una critica al modelo de producción capitalista, que quedo en los partidos de izquierda en el escenario democrático. A medida que se siguió con la etapa democrática la izquierda tomo la revolución como un proceso en donde se ganaran espacios en la escena política.
en la crisis del 2001, en donde se produjo una “crisis de representatividad” en el cual se desgastaron los partidos políticos tradicionales y de extracción clasista el concepto revolución choco con la realidad, en ese momento la gente repudio a todos los políticos en general, todos se tenían que ir, incluso la izquierda con su concepción de revolucionarios.
actualmente el escenario político se estabilizo de una manera diferente, pero la izquierda sigue teniendo la concepción con la denuncia al sistema capitalista y llevar al congreso de diputados obreros y socialistas mientras que no se dice nada de la revolución, pero antes que nada, no se encuentran huellas de un pensamiento de izquierda concreto.
Esto nos grafica concretamente los espacios de diferenciación y toma de la palabra para lograr acciones en cuanto a posiciones ideológicas que demuestran un código concreto de comunicación.
Concluimos diciendo que la comunicación es un proceso de producción, acumulación, y circulación de sentidos que se dan en los diferentes grupos que interaccionan en un determinado “campo” teniendo en cuenta sus diferencias.

Luis Eduardo Portelli

1 comentario:

  1. Hola Luís, mi nombre es Matías Hessling,soy lic. en comunicación y encontré unas referencias de un trabajo tuyo "La “Zona Roja” de la ciudad de Salta: Representaciones e identidades en dos diarios locales" y estoy interesado en contactarte para sumarte a una investigación para ONUSIDA y el ministerio de salud de nación. Te dejo mi correo matiashessling@gmail.com por favor escribime lo antes posible. saludos.

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